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Elige la duda que más se parece a la tuya
Empieza por una situación concreta. Estas ideas te ayudarán a ordenar lo que te preocupa y a dar un primer paso.
Nos han dado un diagnóstico y tengo dudas
Cada niño y cada familia tienen circunstancias distintas. Lo que le funciona a otra familia puede darte ideas, pero vuestro punto de partida es lo que necesita tu hijo en casa y en el colegio.
Anota qué parte del informe te genera dudas y pregúntaselo al profesional que hizo la valoración. Puedes empezar por dos preguntas: «¿Qué significa esto en su día a día?» y «¿Qué apoyo conviene probar primero?».
Si el diagnóstico es de TDAH, puedes consultar la guía para familias de la Asociación Española de Pediatría (PDF) para preparar tus preguntas.
Del informe a la vida diaria. Pide que te expliquen qué observaron, qué conclusiones sacaron y qué queda por aclarar. Por ejemplo, si el informe habla de dificultades de planificación, pregunta en qué tareas se nota, qué ayuda puede probarse y cómo sabréis si está sirviendo. Lleva también un ejemplo de algo que a tu hijo sí le sale bien.
No sé cómo ayudarle desde casa
Elige un momento que os cuesta, como empezar los deberes. Fíjate en qué hace más fácil ese primer paso y qué ayuda necesita para hacerlo con más autonomía.
Enseña el primer paso y retira la ayuda poco a poco. Si se atasca al empezar, probad a leer juntos la primera consigna y a señalar qué debe hacer. Después, deja que pruebe ese paso por su cuenta. Durante unos días, fíjate en si empieza con menos recordatorios o puede explicar qué tiene que hacer. Si sigue sin entenderlo, coméntalo con el tutor.
Las normas acaban en discusiones
Escoge una norma y descríbela con palabras concretas. Piensa cómo se la explicarás, cómo reconocerás su esfuerzo y qué consecuencia razonable podrás mantener. Si usáis premios o castigos, revisa qué le están enseñando.
Acordad la norma en un momento tranquilo. Por ejemplo, «Al cenar, dejamos el móvil fuera de la mesa». Anticipa qué haréis si cuesta cumplirla y reconoce lo que ha hecho bien de forma concreta. Si hay una consecuencia, procura que sea proporcionada y relacionada con lo ocurrido. Cuando la discusión se repite, revisa si la norma está clara y si tu hijo sabe cómo cumplirla.
No sé a qué especialista acudir
Escribe qué te preocupa, desde cuándo y en qué situaciones aparece. Con esa información podemos valorar qué profesional conviene consultar primero.
Elige según la duda que quieras resolver. Si la dificultad aparece sobre todo al leer, escribir o seguir las tareas, tutoría y orientación pueden ayudarte a entender qué ocurre en el aula y qué apoyos se han probado. Si te preocupa su salud, su desarrollo o un cambio importante en su bienestar, consulta con pediatría o atención primaria para valorar el siguiente paso.
Nos dicen que va a repetir y queremos una segunda opinión
Pide al colegio que os explique qué dificultades han pesado en la propuesta, qué apoyos se han probado y qué cambiaría el próximo curso. Podemos revisar esas razones desde una perspectiva psicopedagógica.
Pregunta qué cambiaría en la práctica. Si tu hijo está en ESO, la permanencia es excepcional y la decide el equipo docente tras agotar los apoyos ordinarios. Si se acuerda, debe acompañarse de un plan específico personalizado. Pregunta qué objetivos tendría ese plan, qué apoyos recibiría y cuándo se revisaría su progreso. Una segunda opinión psicopedagógica puede ayudaros a entender la propuesta y preparar la conversación con el centro.
En el colegio no se aplican los apoyos que necesita
Lleva un ejemplo concreto de lo que le cuesta y pregunta qué medidas se han acordado, quién puede aplicarlas y cuándo podéis revisar si le ayudan.
Pedid un acuerdo que se pueda observar. Si le cuesta seguir consignas largas, podéis preguntar si es posible darle los pasos por escrito y comprobar que ha entendido el primero. Acordad con el centro quién lo hará, en qué tareas y cuándo revisaréis si le permite trabajar con más autonomía. Si ya hay un informe, llevad la recomendación concreta que queréis aclarar.
Mi hijo tiene TDAH y en el colegio no saben cómo ayudarle
Identifica con su tutor un momento en el que necesita más apoyo, como seguir una consigna o iniciar una tarea. Acordad qué ayuda probar y cómo sabréis si le facilita participar.
Concretad la dificultad antes de elegir el apoyo. Si el problema aparece al empezar una tarea, el tutor puede valorar una consigna breve, dividir el trabajo en partes o usar una lista de pasos. Elegid una ayuda ajustada a lo que necesita y revisad si empieza con menos recordatorios o completa más pasos. Compartid también con él qué le ha ayudado y qué le sigue costando.
GuíaSalud · Recomendaciones sobre TDAH y coordinación entre familia y escuela